
El Centro de Estudiantes de Secundaria 7 presentó un proyecto para recuperar la histórica Farándula Estudiantil de Olavarría

Unión Estudiantil presentó ante el Municipio una propuesta para recuperar en 2027 una de las históricas celebraciones estudiantiles de la ciudad y crear una Comisión Organizadora de Eventos Estudiantiles. La iniciativa nació casi inesperadamente: estudiantes comenzaron a revisar antiguas fotografías de Secundaria 7, encontraron imágenes de las carrozas de 2005 y 2006 y, a partir de la reconstrucción de aquella historia y del contacto con la profesora Esther Rodríguez, surgió una pregunta: ¿por qué no recuperar la Farándula?


Una fotografía puede guardar una historia durante años.
Y también puede hacer que esa historia vuelva a comenzar.
El Centro de Estudiantes Unión Estudiantil de Secundaria 7 presentó ante la Municipalidad de Olavarría el proyecto “Recuperación de la Farándula Estudiantil de Olavarría y creación de la Comisión Organizadora de Eventos Estudiantiles”, una iniciativa que propone comenzar un proceso de organización durante los próximos meses con el objetivo de proyectar para septiembre de 2027 una nueva edición de esta histórica celebración estudiantil.
Pero detrás de la presentación existe una historia particular.

Porque la idea no comenzó en una reunión destinada a pensar un nuevo proyecto.
Comenzó mirando fotografías.
La propuesta fue entregada durante el Segundo Encuentro de Centros de Estudiantes
La presentación se realizó este martes 1 de septiembre, en el marco del Segundo Encuentro de Centros de Estudiantes, convocado por la Coordinación de Juventudes de la Municipalidad de Olavarría y desarrollado en el Salón Rivadavia.

La jornada reunió nuevamente a estudiantes de diferentes instituciones educativas de la ciudad con el propósito de continuar fortaleciendo un espacio de encuentro, organización y participación de los Centros de Estudiantes.

En esta segunda instancia también se comenzó a trabajar sobre las actividades previstas para el próximo 16 de septiembre, en el marco del Día Nacional de la Juventud y del 50.º aniversario de la Noche de los Lápices.

Fue precisamente durante esa jornada que representantes del Centro de Estudiantes Unión Estudiantil de Secundaria 7 se acercaron a la Secretaría del Municipio, donde fueron recibidos por el secretario y realizaron la entrega formal del proyecto para que la iniciativa sea puesta a consideración del Departamento Ejecutivo Municipal.

El contexto no resulta menor.
Una propuesta que pretende fortalecer la participación y organización de los estudiantes comenzó formalmente su recorrido institucional justamente durante una jornada que reunió a Centros de Estudiantes de diferentes escuelas de Olavarría.
Todo comenzó mirando fotografías de Secundaria 7
El origen de la propuesta se encuentra algunas semanas antes.























Mientras estudiantes de Secundaria 7 revisaban fotografías antiguas y diferentes materiales vinculados con la historia de la institución, aparecieron unas imágenes que despertaron especialmente su curiosidad.
Eran fotografías de carrozas.
En ellas aparecían estudiantes de Nacional 2, por aquel entonces Escuela de Educación Media Nº 7 y hoy Escuela de Educación Secundaria Nº 7, participando de la Farándula Estudiantil de Olavarría durante los años 2005 y 2006.
Las imágenes comenzaron a generar preguntas.
¿Qué era aquella Farándula?
¿Cómo se organizaba?
¿Por qué había carrozas?
¿Quiénes las construían?
¿Qué lugar ocupaban los estudiantes?
¿Y por qué había dejado de realizarse?
Lo que había comenzado como una búsqueda dentro de la memoria institucional de Secundaria 7 terminó abriendo la puerta hacia una historia mucho más grande: una tradición que durante décadas había formado parte de la vida estudiantil de Olavarría.
Esther Rodríguez y una conversación que ayudó a encender la idea

En la reconstrucción de aquellas fotografías apareció también un nombre profundamente relacionado con la historia artística de la escuela y de la ciudad: Esther Rodríguez.
La profesora de Arte había participado junto con los estudiantes en la creación de las carrozas con las que la entonces Escuela de Educación Media Nº 7 formó parte de aquellas ediciones de la Farándula.
Esther Rodríguez fue además impulsora y fundadora del Paseo Carlos Gardel de Olavarría, y su trayectoria se encuentra estrechamente vinculada con diferentes expresiones artísticas y culturales de la ciudad.

A partir de la comunicación con ella, los estudiantes comenzaron a conocer aquello que las fotografías por sí solas no podían contar.
Detrás de cada carroza había días de trabajo.
Había estudiantes y docentes pensando una idea, diseñando, pintando, construyendo y creando juntos.
Las carrozas eran mucho más que estructuras destinadas a desfilar: constituían producciones artísticas colectivas alrededor de las cuales se encontraba toda una comunidad estudiantil.
Y en medio de esas conversaciones apareció una pregunta que terminó cambiando el sentido de aquella investigación:
¿Y si la Farándula pudiera volver?
Lo que había comenzado como una reconstrucción histórica comenzó entonces a convertirse en una propuesta.
Esther Rodríguez será además próximamente entrevistada en la radio de Secundaria 7, donde podrá recuperar en primera persona sus recuerdos sobre aquellas experiencias y continuar aportando testimonios para la reconstrucción de la historia institucional.
Del archivo histórico a un proyecto para toda Olavarría
El recorrido fue particular.
Primero estuvieron las fotografías.
Después llegaron las preguntas.
Luego comenzó la investigación.
Aparecieron los testimonios y el contacto con quienes habían sido protagonistas.
Y finalmente surgió la idea de transformar aquello que se estaba descubriendo en un proyecto para el futuro.
Así comenzó a tomar forma la propuesta que Unión Estudiantil terminó presentando ante el Municipio.
La historia institucional dejó de ser solamente algo para conservar en un archivo.
Se transformó en el punto de partida para una nueva iniciativa estudiantil.
Una tradición con décadas de historia en Olavarría
La investigación permitió descubrir que aquellas fotografías de 2005 y 2006 eran solamente una pequeña parte de una historia mucho más extensa.

Los antecedentes recopilados para la elaboración del proyecto ubican la Farándula Estudiantil de Olavarría desde fines de la década de 1950, vinculada con los festejos por el Día del Estudiante y la llegada de la primavera.
Durante décadas, estudiantes de diferentes instituciones educativas trabajaron preparando carrozas, disfraces y representaciones artísticas y humorísticas que posteriormente eran presentadas ante toda la comunidad.
La dimensión que llegó a alcanzar aquella celebración puede observarse en algunos registros históricos.
En 1969 participaron 18 carrozas, mientras que al año siguiente se registraron alrededor de 20, distribuidas entre categorías artísticas y humorísticas.
Durante esas jornadas, las calles de Olavarría se transformaban en un espacio de encuentro entre estudiantes, familias, escuelas, comerciantes y vecinos.
Una celebración que involucraba a toda la comunidad
La Farándula tampoco era sostenida exclusivamente por los estudiantes.
Su historia muestra la participación de diferentes actores de la comunidad olavarriense.
Entre ellos aparece la Asociación Propulsores de la Calle Vicente López, integrada por comerciantes de una de las principales arterias comerciales del centro y vinculada históricamente con la organización de estas celebraciones.
Las carrozas competían en distintas categorías y existían premios. Algunos testimonios recuerdan incluso que los premios económicos obtenidos eran utilizados por los cursos para financiar otras actividades, entre ellas viajes de estudio.
También aparece en esta historia el Banco de Olavarría, entidad que actualmente ya no existe y que durante la década de 1980 patrocinó la Farándula y acompañó económicamente diferentes acontecimientos culturales de la ciudad.
Los antecedentes permiten recuperar una característica fundamental de aquella experiencia: la celebración era protagonizada por los estudiantes, pero alrededor de ellos existía una comunidad que contribuía a hacerla posible.
2005: la Farándula volvió y nuestra escuela estuvo allí
Después de diferentes interrupciones, aquella tradición logró recuperarse.
En 2005, la Municipalidad de Olavarría, conjuntamente con una comisión organizadora, volvió a impulsar la Farándula Estudiantil.

Y allí vuelve a encontrarse la historia de la ciudad con la historia de nuestra escuela.
Nacional 2, por aquel entonces Escuela de Educación Media Nº 7, participó de aquella recuperación.
Las fotografías de 2005 y 2006 que dieron origen a la investigación actual corresponden justamente a ese período.
En ellas quedó registrada una generación de estudiantes trabajando alrededor de las carrozas y también el acompañamiento de docentes como la profesora de Arte Esther Rodríguez.
Más de veinte años después, aquellas fotografías volvieron a aparecer.
Y quienes las encontraron decidieron no limitarse a guardarlas nuevamente.
Recuperar la historia, pero construir una nueva Farándula
El proyecto presentado por Unión Estudiantil no propone reproducir exactamente aquello que se hacía décadas atrás.
La intención es recuperar el espíritu de la Farándula, pero construir una celebración acorde con las formas de expresión de los estudiantes actuales.
Una eventual edición 2027 podría incluir presentación y desfile de promociones, distintivos de cada escuela, vestimentas y colores representativos, banderas, carrozas, coreografías, música, danza, disfraces, producciones artísticas y audiovisuales, intervenciones culturales y categorías artísticas o humorísticas, además de otras propuestas que puedan surgir de los propios estudiantes.
Porque recuperar una tradición no significa congelarla en el tiempo.
Significa permitir que una nueva generación pueda apropiarse de ella y transformarla.
Tandil: una experiencia que demuestra que es posible

Durante la elaboración del proyecto también se investigó qué sucede actualmente en otras ciudades de la provincia.
Uno de los antecedentes centrales es Tandil, donde la Farándula continúa realizándose anualmente y es reconocida como una celebración tradicional de la ciudad.
Allí existe además la COES —Comisión Organizadora de Eventos Estudiantiles—, que articula su trabajo con el área municipal de Juventudes.
En la edición 2025 participaron 1.890 estudiantes pertenecientes a 24 escuelas, una dimensión que permite comprender la importancia que todavía conserva la propuesta.
La experiencia tandilense resulta especialmente interesante porque muestra que la Farándula puede trascender la celebración puntual y convertirse también en una herramienta de organización, convivencia, creatividad y participación estudiantil.
Por eso, el proyecto presentado por Secundaria 7 toma esa experiencia como uno de los antecedentes para pensar una organización propia para Olavarría.
No se busca copiar un modelo.
Se busca tomar una idea fundamental: que los estudiantes participen activamente en la construcción de aquello que después los tendrá como protagonistas.



















Azul: otra Farándula que continúa muy cerca de Olavarría
También aparece el caso de Azul.

La vecina ciudad continúa desarrollando su tradicional Farándula Estudiantil, con participación de estudiantes secundarios.
En sus ediciones recientes se incorporaron carrozas realizadas por los jóvenes, coreografías y pasadas con banderas, entre otras expresiones.
Las promociones también desarrollan durante el año otras actividades relacionadas con su identidad, como las presentaciones de trajes y distintivos y los festejos por el Día del Estudiante.































Tandil y Azul muestran algo importante para el debate que ahora comienza en Olavarría: las tradiciones estudiantiles pueden mantenerse vivas si son capaces de transformarse junto con las generaciones que las protagonizan.
Y Olavarría no tendría que importar una tradición ajena.
Olavarría ya tuvo su propia Farándula.
Olavarría tampoco tendría que comenzar desde cero

Actualmente la ciudad ya cuenta con diferentes prácticas de organización estudiantil sobre las cuales podría construirse una futura Farándula.
Todos los años se desarrollan reuniones para organizar las actividades vinculadas con el Día de la Primavera y el Día del Estudiante.
Además, las promociones de las escuelas secundarias participan del encuentro en el Parque Helios Eseverri, donde concurren identificadas con sus distintivos, colores y vestimentas.
Es decir: ya existen promociones organizadas, distintivos e identidades propias; ya existe un encuentro anual de estudiantes de diferentes escuelas; y ya existen espacios previos de diálogo y organización.
El proyecto propone partir de aquello que Olavarría ya construyó, no reemplazarlo.















Crear una Comisión Organizadora de Eventos Estudiantiles
La iniciativa presentada ante el Municipio tiene un segundo componente que resulta tan importante como la propia recuperación de la Farándula.
Propone evaluar la creación de una Comisión Organizadora de Eventos Estudiantiles de Olavarría.
Inspirada especialmente en la experiencia de Tandil, aunque construida de acuerdo con la realidad local, estaría integrada principalmente por representantes de los Centros de Estudiantes de las escuelas secundarias y podría articular su funcionamiento con el Municipio, las áreas municipales correspondientes, las autoridades educativas y otras instituciones.
La intención es modificar una lógica habitual:
que los jóvenes no sean solamente convocados para participar de actividades que otros organizaron para ellos.
Que puedan también pensarlas, discutirlas, organizarlas y decidir sobre ellas.
Mucho más que organizar una Farándula
La propuesta contempla que esa Comisión pueda mantenerse más allá de una eventual Farándula.

Podría convertirse en un espacio permanente de encuentro entre Centros de Estudiantes y avanzar en la construcción de un calendario anual de actividades estudiantiles de Olavarría.
Día del Estudiante, encuentros entre Centros, propuestas culturales y artísticas, actividades deportivas intercolegiales, encuentros de promociones, acciones recreativas o solidarias y nuevas iniciativas juveniles podrían encontrar allí un ámbito común de organización.
De esta manera, la recuperación de la Farándula podría convertirse también en el punto de partida para generar un espacio permanente de participación juvenil en la ciudad.
Una Farándula en la que todos puedan participar
Otro aspecto contemplado por el proyecto es el financiamiento.
La propia historia demuestra que estas celebraciones pudieron desarrollarse porque existieron diferentes formas de acompañamiento comunitario.
Una experiencia actual podría construir un mecanismo participativo y transparente que permita articular con comercios, empresas, instituciones y organizaciones mediante materiales, servicios, premios, auspicios u otras formas de colaboración.
El objetivo central sería evitar que la posibilidad de participar dependa exclusivamente de los recursos económicos de los estudiantes o de sus familias.
La recuperación de una celebración para toda la comunidad estudiantil debería garantizar también que todas las escuelas puedan formar parte.
El horizonte: septiembre de 2027
La propuesta no plantea organizar apresuradamente una Farándula durante 2026.
El objetivo es comenzar ahora.
Los últimos meses del año podrían utilizarse para abrir el diálogo y presentar la iniciativa, mientras que al inicio del ciclo lectivo 2027 podría realizarse una convocatoria amplia a los Centros de Estudiantes para comenzar una mesa de trabajo.
Allí podrían discutirse la conformación de la Comisión, el formato de la Farándula, las modalidades de participación, las categorías, el recorrido, las condiciones de seguridad, el financiamiento y la articulación con las instituciones educativas.
También podría definirse de qué manera integrar las tradiciones que actualmente ya construyen las promociones.
El horizonte propuesto es septiembre de 2027.
Y existe una premisa que atraviesa toda la iniciativa: que sea construida desde el comienzo con los estudiantes y no solamente para los estudiantes.
Qué le pidió Unión Estudiantil al Municipio
El proyecto entregado en la Secretaría del Municipio solicita formalmente al Departamento Ejecutivo evaluar la recuperación de la Farándula Estudiantil de Olavarría para septiembre de 2027 y convocar a representantes de los Centros de Estudiantes para comenzar a diseñar colectivamente la propuesta.
También pide analizar la creación de la Comisión Organizadora de Eventos Estudiantiles de Olavarría.
La iniciativa plantea además articular con autoridades educativas y áreas municipales, respetar las diferentes tradiciones e identidades de las promociones y analizar mecanismos de acompañamiento y financiamiento que garanticen posibilidades de participación para todas las instituciones.
Ahora comienza otra etapa.
El proyecto ya fue presentado.
La propuesta está sobre la mesa.
Y será el momento de que Municipio, Centros de Estudiantes, escuelas y comunidad comiencen a discutir si Olavarría puede recuperar una celebración que alguna vez ocupó un lugar importante en su historia.
Y al final de esta historia, una despedida
Hay, sin embargo, una última particularidad.

Y quizás sea una de las más significativas.
El proyecto llega cuando Unión Estudiantil comienza a transitar sus últimas semanas al frente del Centro de Estudiantes de Secundaria 7.
Las próximas elecciones se acercan.
Nuevas listas comienzan a conformarse y otros estudiantes empiezan a acercarse, preguntar y prepararse para asumir la responsabilidad de representar a sus compañeros.
Mientras eso ocurre, Matías Yapour y Bárbara Soraiz, presidente y vicepresidenta del Centro de Estudiantes, comienzan también a vivir su propia despedida.

Días atrás, durante una entrevista realizada en “Secundaria 7 al Aire”, ambos hablaron justamente de ese momento.
De mirar a otros estudiantes preparando sus listas y recordar que, no mucho tiempo atrás, eran ellos quienes estaban haciendo exactamente lo mismo.
De aprender a delegar.
De saber que llegará el momento de dejar el Centro de Estudiantes en otras manos.
Y también de comenzar a comprender que esa despedida será doble: dejarán el Centro de Estudiantes y comenzarán a despedirse de Secundaria 7.
Por eso, el proyecto de la Farándula adquiere ahora otro significado.
Es uno de los últimos proyectos presentados por Unión Estudiantil antes del recambio de autoridades.
Y probablemente quienes lo pensaron, investigaron y presentaron no sean quienes tengan que desarrollarlo durante 2027.
Otros estudiantes deberán tomar la posta.
Una generación encontró las fotos; otra deberá continuar la historia
Quizás allí termine de cerrarse el círculo.
Todo comenzó con estudiantes mirando fotografías antiguas de Secundaria 7.
Encontraron imágenes de carrozas.
Preguntaron qué eran.
Descubrieron la Farándula.
Buscaron su historia.
Se comunicaron con una de sus protagonistas, la profesora Esther Rodríguez.
Y en algún momento de ese recorrido apareció una pregunta:
¿Por qué no volver a hacerlo?
De aquella pregunta nació un proyecto.
Un proyecto que hoy ya está presentado ante el Municipio y que mira hacia septiembre de 2027.
Pero para entonces Matías, Bárbara y la actual conducción de Unión Estudiantil ya habrán terminado su mandato.
Y eso también forma parte de esta historia.
Porque quizás uno de los aprendizajes más importantes de un Centro de Estudiantes sea entender que no todos los proyectos tienen que terminar mientras quienes los imaginaron todavía ocupan sus cargos.
Algunos se comienzan.
Algunos se construyen.
Y algunos simplemente se dejan encaminados para que otros puedan continuarlos.
Hace más de veinte años, una generación de estudiantes de nuestra escuela construyó aquellas carrozas junto a docentes como Esther Rodríguez.
En 2026, otra generación encontró sus fotografías.
Y ahora será una generación nueva la que tendrá la posibilidad de continuar la historia.
Una generación dejó las imágenes. Otra las encontró y decidió convertirlas en un proyecto. Y quizás una tercera tenga la oportunidad de volver a llevar la Farándula Estudiantil a las calles de Olavarría.
Para Unión Estudiantil, puede ser uno de sus últimos proyectos.
Para quienes vienen detrás, quizás sea apenas el comienzo.