Estudiantes de 4º año realizaron una visita educativa a Cementos Avellaneda, donde pudieron conocer las distintas etapas de elaboración del cemento, el trabajo que se desarrolla en la planta y las acciones vinculadas al cuidado ambiental y la sustentabilidad. Durante el recorrido, Candela Henderson entrevistó a Alejandro Tognana, ingeniero químico, y a Andrés Iribe, jefe de Medio Ambiente.

Estudiantes de 4º año de Secundaria 7 participaron de una visita educativa a las instalaciones de Cementos Avellaneda, una experiencia que les permitió acercarse al funcionamiento de una de las industrias más importantes de Olavarría y conocer, desde adentro, diferentes aspectos de su actividad.

La propuesta permitió complementar los aprendizajes trabajados en la escuela a través del contacto directo con los espacios productivos, sus trabajadores y profesionales.

Durante la jornada, los estudiantes recorrieron diferentes sectores de la planta y conocieron las distintas etapas que intervienen en la fabricación del cemento, desde la extracción de la materia prima hasta la obtención del producto final.

Desde la cantera hasta el cemento
Como parte de la cobertura realizada durante la visita, Candela Henderson, estudiante de 4º año de Secundaria 7, entrevistó a Alejandro Tognana, ingeniero químico que trabaja desde hace diez años en Cementos Avellaneda.

Tognana explicó que actualmente se desempeña en el área de Sistema de Gestión de Calidad y que anteriormente trabajó como supervisor de Control de Calidad.

Durante la entrevista contó que su tarea cotidiana está relacionada con la búsqueda de mejoras en los procesos, la optimización de recursos y equipos y la identificación de posibles correcciones que puedan incidir en el proceso productivo.
También señaló que en la planta trabajan alrededor de 340 personas pertenecientes al personal propio, a las que se suman trabajadores de distintas empresas contratistas.
Uno de los momentos centrales de la conversación fue la explicación del proceso de fabricación del cemento.
Según detalló Tognana, todo comienza en la cantera con la extracción de la piedra caliza. Posteriormente se desarrollan las etapas de trituración, prehomogeneización y molienda, mediante las cuales se obtiene el denominado polvo crudo.

Ese material es luego calcinado en los hornos para producir clinker, que posteriormente se muele junto con diferentes adiciones y yeso para obtener los distintos tipos de cemento.

De esta manera, los estudiantes pudieron dimensionar la cantidad de procesos, conocimientos, tecnología y trabajo que existen detrás de un producto presente cotidianamente en nuestra sociedad.
Producción, ambiente y sustentabilidad
La recorrida también permitió conocer otra dimensión fundamental de la actividad industrial: su relación con el ambiente.
En el sector de la cantera, nuevamente Candela Henderson tomó el micrófono para entrevistar a Andrés Iribe, quien trabaja desde hace siete años en el área ambiental y actualmente se desempeña como jefe de Medio Ambiente de la planta.

Iribe explicó que una parte central de su trabajo consiste en garantizar el cumplimiento de los requisitos legales ambientales y contribuir a que las distintas operaciones se desarrollen de manera sostenible.
En este sentido, destacó la importancia de utilizar los recursos pensando no solamente en las necesidades actuales, sino también en las generaciones futuras.
La entrevista se realizó desde el mirador de la cantera, donde los estudiantes pudieron conocer además diferentes iniciativas vinculadas con la historia natural y la biodiversidad del lugar.

Iribe explicó el trabajo desarrollado a partir de un proyecto paleontológico y del Sendero de la Biodiversidad, que permiten acercarse tanto a la fauna que habitó la región hace millones de años como a las especies que actualmente pueden encontrarse en los yacimientos.

También se refirió al programa mediante el cual la planta recibe periódicamente a instituciones. Las visitas se realizan aproximadamente cada quince días y permiten que escuelas y otras organizaciones conozcan el establecimiento y parte del trabajo que allí se desarrolla.
Durante la charla, Andrés compartió además un aspecto personal de su vínculo con la fábrica: contó que estudió una carrera relacionada con el ambiente y que poder desarrollar su profesión en su propia ciudad tiene un significado especial, ya que su padre también trabajó durante muchos años en la misma planta.

Al finalizar la entrevista, agradeció la presencia de Secundaria 7 y expresó su deseo de que los estudiantes se llevaran una buena experiencia, no solamente acerca de la elaboración del cemento, sino también sobre las acciones de remediación y sustentabilidad que acompañan la actividad productiva.
Aprender también es salir de la escuela
La jornada permitió que los estudiantes pudieran observar, preguntar, entrevistar y relacionar los contenidos escolares con situaciones y procesos concretos.

Además, la visita volvió a poner en práctica una de las propuestas que viene creciendo en Secundaria 7: que sean los propios estudiantes quienes puedan registrar, preguntar y comunicar las experiencias educativas de las que forman parte.

En esta oportunidad, Candela Henderson asumió el rol de entrevistadora y permitió, a través de las conversaciones con Alejandro Tognana y Andrés Iribe, recuperar dos miradas complementarias de una misma industria: el proceso productivo y el compromiso ambiental.
Desde Secundaria 7 agradecemos especialmente a los profesores Ignacio Nosera y Laura Díaz, responsables de organizar y coordinar la propuesta y hacer posible la visita; a Sabrina Rodríguez Silva, practicante de la Facultad que acompañó al grupo; y a todo el personal de Cementos Avellaneda por recibir a nuestros estudiantes, acompañarlos durante el recorrido y compartir sus conocimientos y experiencias.
Una nueva experiencia fuera del aula que permitió conocer, preguntar, aprender y comunicar.
